No nos hagamos trampas al solitario
Hay una costumbre bastante española que consiste en buscar el dato que permita terminar una mala noticia con una sonrisa. En el vino también lo hacemos. Caen las exportaciones, pero sube el precio medio. Se venden menos litros, pero alguna categoría aguanta. Unas comunidades pierden mucho, mientras otras resisten mejor. Y así, entre una cifra y su contraria, conseguimos que el diagnóstico nunca parezca demasiado preocupante.
Pero quizá ha llegado el momento de dejar de buscar consuelos estadísticos y empezar a hacernos las preguntas incómodas.
Porque la campaña 2025/2026 no ha sido buena para las exportaciones españolas. Hemos vendido un 13%





