Comprender y actuar
Tradicionalmente, llegadas estas fechas, el sector del vino ha vivido pendiente de una pregunta: ¿cómo será la próxima vendimia? La respuesta condicionaba precios, estrategias comerciales y expectativas; incluso antes de que fueran cortados los primeros racimos. Sin embargo, algo parece haber cambiado. Este año, la incertidumbre ya no reside únicamente en el volumen de uva que llegará a las bodegas, sino en la capacidad del mercado para absorber esta nueva cosecha.
Nadie parece dispuesto a comprar antes de tiempo cuando la oferta es abundante y la presión sobre los precios continúa aumentando. Trasladar los costes de almacenaje y el riesgo





