El vino español: una industria atrapada en el pasado
Durante demasiado tiempo, la respuesta a los excedentes ha sido la misma: mirar al cielo, calcular la cosecha, pedir medidas de crisis y esperar que algún mecanismo público amortigüe las consecuencias. Pero el mercado no funciona a golpe de vendimia ni de subvención. Si el consumidor bebe menos, si determinados vinos pierden atractivo y si las exportaciones retroceden, seguir produciendo como si nada hubiera cambiado es, sencillamente, irresponsable.
Los números son contundentes. España ha exportado en el primer semestre del año 157,1 millones de litros menos que en el mismo periodo de 2025 y ha perdido 118,2 millones de euros





