Mucho ruido para un sector desorientado
No hace tanto tiempo, la llegada de la vendimia era el momento más importante de la campaña. Concentraba buena parte de las expectativas del sector vitivinícola. Las existencias que permanecían en bodega, las previsiones de cosecha, la evolución de los precios y la calidad de la uva eran las referencias con las que viticultores y bodegas trataban de anticipar el desarrollo de un nuevo ejercicio vitivinícola. Las tablillas situadas a la entrada de las bodegas simbolizaban aquel momento de encuentro (y, en ocasiones, de tensión) entre la oferta y la demanda. Más tarde llegaron los contratos, la regulación y





