Muchas iniciativas sin un “política nacional”
La decisión del Parlamento Europeo de descartar la reintroducción de advertencias severas que presentaran el vino como un producto nocivo supone un mensaje relevante para el sector vitivinícola. No porque resuelva sus problemas estructurales, ni porque cierre el debate sobre alcohol y salud, sino porque evita que la comunicación institucional reduzca un producto de enorme dimensión económica, cultural y territorial como el vino a una consideración simplificada. Lo que supone un reconocimiento a su singularidad.
La decisión llega en un momento en el que el sector necesita argumentos para defender su posición, pero también soluciones para garantizar su futuro.
El arranque





