La crisis como oportunidad

Los últimos datos macroeconómicos publicados sobre España no son lo que podríamos calificar de alentadores. Aun así, sin entrar en muchas disquisiciones sobre cuáles son las razones que lo explican, siguen siendo mejores que los del resto de nuestros socios comunitarios, excepción hecha del dato concerniente al paro. Mal endémico de nuestro país y en el que las cifras de noviembre se han visto agravadas por los números del sector agrícola, tradicionalmente con un buen comportamiento y que en esta ocasión ha sido uno que ha tenido peor comportamiento, junto al de la hostelería, tradicionalmente también positivo. Dos sectores que afectan directamente al vino y que, en opinión de reputados economistas, ponen de relieve la desaceleración de nuestra economía en un marco europeo y global de recesión, antesala de una crisis.

Confiemos en que hayamos aprendido de lo vivido en el 2008, las medidas adoptadas por las entidades financieras y la prudencia con la que el tejido empresarial español fue superando la crisis, nos ayuden a mitigar sus efectos y que su reflejo en los datos de consumo no sea tan alarmante como lo fue en aquella reciente ocasión.

Y es que, si hay un sector extraordinariamente sensible a estas situaciones, ese es el vitivinícola. La concepción del vino como un producto de lujo lo hace extraordinariamente sensible a cualquier dato económico negativo, con pérdida en valor y reducción del volumen.

Un producto cuya funcionalidad es la de aportar placer, con elementos sociales empleados como marcadores sociales positivos. Las emociones placenteras que produce su consumo nos hace sentir únicos y especiales. Esto define a la perfección las principales razones por las que hoy es consumido el vino, al tiempo que marca la propuesta de valor del producto.

Quizás situaciones económicas adversas nos puedan llegar a ayudar a superar la reducción de consumo de vino en nuestro país, gracias, precisamente, a entender mejor que los valores que lo definen apenas tienen que ver con aquellos que manejábamos hace treinta años y que, si queremos acercarnos a nuevos consumidores y recuperar momentos de consumo, es necesario utilizar códigos y mensajes muy diferentes a los que sirvieron entonces.

One thought on “La crisis como oportunidad

  1. España tendría que dejar de tener tanto complejo de inferioridad y dejar de producir tantos vinos a la francesa cuando es sabido que las variedades francesas no son apropiadas para nuestro clima!!!

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